Jeroen van Altveer: Soy un cliente habitual de la tienda hifi
"DÉ Hifiwinkel" en Eindhoven. Normalmente la visito los sábados por
la tarde para ver si hay algo nuevo que ver en la tienda o si tienen nuevos
gadgets para mejorar o adaptar mi propio equipo y para oír el último cotilleo
hifi. Fue una de esas tardes cuando me fijé en algo interesante. Un nuevo
amplificador integrado de válvulas, simple pero de diseño sólido y elegante.
Un par de Sonus Faber Cremona estaban conectados al amplificador y por supuesto
un lector de CDs "de la casa": un Njoe Tjoeb 4000. Me senté en una
silla de la gran sala de audición con una taza de café y comencé a escuchar.
Inmediatamente se hizo evidente que no era sólo otro bonito pero inconsistente
diseño de válvulas. Este ampli manejaba las no tan pequeñas Cremonas
realmente con autoridad. El sonido era bueno, detallado y con una presencia
adecuada. Obviamente este era un amplificador con aspiraciones hiend.
Probablemente nadie consideraría este ampli para sus Cremona debido a su bajo
precio, pero era una combinación perfecta.
Sentí mucha curiosidad acerca de cómo sonaría este amplificador en el equipo
de mi casa y cómo diferiría el sonido respecto a lo que tengo actualmente: una
combinación de Krell KRC-3 / KSA300S. Esta combinación es acertada (y también
cara!) y está a un mundo de distancia de las válvulas del PrimaLuna. Me las
arreglé para oír el amplificador en casa durante el fin de semana.
No dejes que el pequeño tamaño del amplificador te engañe. Es
sorprendentemente pesado, tal y como me enteré al desempaquetarlo. 16
kilogramos, de acuerdo con las especificaciones. Bonito detalle: se incluyen un
par de guantes de algodón para su manejo. Mis cables altavoces eran demasiado
cortos para poner el ProLogue Uno en el rack así que improvisé un estante
usando una base de MDF y cuatro puntas de desacoplo, que coloqué en el suelo
entre los altavoces. Luego usé un largo cable de conexión entre el lector de
CDs y el amplificador ProLogue Uno. Ahora sólo faltaba conectar los cables de
altavoces y todo estaría listo.
Lo primero que noté al empezar la audición fue que el amplificador sonaba muy
musical y tridimensional desde el momento en que lo encendí. El sonido cambió
sólo ligeramente tras un período de calentamiento de 20 minutos. Por supuesto
esta unidad ya había sido suavizada pero esto aún me sorprendió un poco.
Comencé con algo de rock progresivo de Marillion, de su álbum
"Radiation". Este álbum contiene probablemente algunas de sus
canciones más fuertes. Por ejemplo el tema 3 tiene una combinación de guitarra
eléctrica y voz distorsionada electrónicamente. En muchos equipos esta voz
tiende a sonar áspera, pero en este caso la cacofonía electrónica sonaba muy
bien, incluso a volumen alto. Como debería ser el "muro de sonido"
pero sin los usuales extremos afilados. El tema 7 es más tranquilo y rítmico,
con el compás dictado por fuertes redobles de tambor desde detrás del
escenario. Los golpes de tambor se reproducen con poderío y con buen ritmo,
aunque no tan rápidos y "explosivos" como con mi propio amplificador
SS. Por otra parte, la espacialidad era más que excelente. El espacio que rodea
la batería y los otros instrumentos se reproducía de una manera muy bonita.
Luego cambié a otra grabación más audiófila: "Verse" de Patricia
Barber. Este es un buen CD para el propósito de la audición: todos los
instrumentos son acústicos, con una grabación muy dinámica y detallada y, por
supuesto, Patricia Barber. Creí que el contenido dinámico de este álbum,
especialmente en las frecuencias más bajas, forzaría el ProLogue Uno, pero
éste reprodujo el álbum con brío. El fuerte bajo y batería del tema 7 sonaba
dinámico y convincente. Entretanto los instrumentos de metal sonaban con cuerpo
y realismo, sin grano. Con mi propio ampli los instrumentos en sí se presentan
con más claridad, mientras que el ProLogue uno enfatiza más el conjunto
musical que los instrumentos individuales. Para ver cómo el ProLogue Uno
manejaría una orquesta completa cambié a algunas bandas sonoras de películas:
la BSO de "Willow" (música de James Horner, tocada por la orquesta
sinfónica de Londres y el coro del King´s College) Es una grabación más bien
antígua que puede sonar brillante y artificial en algunos equipos. En el
ProLogue uno sonaba muy real y tridimensional con una profunda representación
del escenario y un buen reflejo de la sala de conciertos. Las cualidades de la
grabación eran claramente más prominentes que sus limitaciones. Como en la
mayoría de las bandas sonoras, la orquestación se realza con una percusión
muy potente, lo que se oye claramente en el tema 2 del disco. Este produce unos
tremendos golpes de tambor que actualmente sólo puedo apreciar cuando estoy en
una sala de cine. Incluso estos asaltos de bajas frecuencias son manejados
decentemente por el ProLogue Uno a un volumen modesto, no al volumen de una
orquesta sinfónica. Concluí la audición con una grabación en vivo del grupo
de rock Yes de su álbum "Keys to ascension 2". Como con las otras
grabaciones de rock que probé, el resultado sonó muy bien con el énfasis en
la unidad musical. Debido al excelente escenario había una sensación real de
directo. Como había sucedido con la banda sonora de Willow, solamente tuve que
ser algo cuidadoso con el volumen. Especialmente el tema 6 contiene algún
insano y pesado bajo sintetizado que se aprecia mejor a través de un subwoofer
decente. Para un par de Guarnieri y un amplificador de válvulas este material
resultó ser algo potente de más. Actualmente las Guarnieri no están
diseñadas para manejar esas cantidades de bajas frecuencias. Por supuesto, no
tendría las Guarnieri si no prefiriese la calidad musical sobre la cantidad.
Esto mismo es también aplicable al ProLogue Uno, cuya presentación enfatiza
más la coherencia musical y el detalle que la mera pegada.
Probé tanto las salidas de 8 ohm como las de 4 ohm del ProLogue Uno. La
impedancia nominal de las Sonus Faber Guarnieri es 8 ohm. Se podrían usar ambas
salidas con resultados satisfactorios. Al usar la salida de 4 ohm el sonido es
algo más analítico y hay más control de graves. La salida de 8 ohm
proporciona un sonido algo más tridimensional con un escenario más profundo.
Conclusión: El PrimaLuna ProLogue Uno es un soberbio amplificador integrado
de válvulas, puro en diseño y uso, construido solidamente y con bonitos
acabados. Las Guarnieri probaron ser una carga fácil para el ProLogue Uno,
proporcionando un sonido detallado y muy tridimensional, con un excelente tempo.
La tonalidad de las Guarnieri reveló los limpios y transparentes medios y
agudos que caracterizan a los amplificadores de válvulas en general y aún más
al ProLogue Uno. El sonido es muy detallado pero no analítico. Suena muy
tridimensional sin ser holográficamente preciso. De hecho, las características
sónicas de este amplificador están muy bien equilibradas. Este equilibrio es
lo que hace de oírlo una placentera experiencia. Las prestaciones del
ProLogue Uno están muy por encima de su precio y le proporcionan un gran valor
por el dinero que cuesta. Es hiend a precio HiFi.
Equipo utilizado:
Lector de CDs: Krell KPS20i
Altavoces: Sonus Faber Guarnieri Homage
Cables de interconexión: Transparent Music Link Ultra
Cables de altavoces: Transparent Music Wave Ultra bi-wire